miércoles, 30 de enero de 2008

Cantares

Hace rato, mientras conducía para acá, y mientras resonaba en mis oídos la voz de Joan Manuel Serrat cantando Cantares, me quedé reflexionando sobre si realmente nos damos cuenta de que estamos vivos.

La letra de la canción en algún momento habla de que si nos detenemos un momento y metafóricamente volteamos atrás, veremos la senda que nunca se ha de volver a pisar. Con eso bastó para hundirme en una reflexión sobre la existencia, nuestra existencia, sobre la vida, sobre mí vida, sobre el paso del tiempo y la importancia de lo que hacemos día a día.

Alguna vez leí en un libro de Carlos Castaneda algo que le había dicho Don Juan Matus, aquel chamán Yaqui que lo adoptó por discípulo. Don Juan le reclamaba el error común de los hombres de creerse inmortales, inmortales por el hecho de que no damos importancia a nuestros actos, a nuestras actividades cotidianas y a que siempre postergamos las decisiones importantes para después, como si estuviéramos seguros de que teníamos tiempo de sobra.

¿Qué tal que hoy fuera el último día de nuestras vidas? ¿Cuántas cosas dejaríamos inconclusas y cuántos anhelos, sueños, sin alcanzar?

¿Por qué tener que esperar a mañana? La vida sigue su curso inexorable, casi cruelmente, mientras nosotros vivimos un eterno y aparente presente. Tal vez sea momento de detenernos y mirar la senda que dejamos atrás, como dice la canción, pero más importante que eso, levantar la mirada y elegir el camino a seguir, ese que nos permitirá lograr lo que más deseamos por más difícil que sea.

A cada segundo, con cada minuto que nuestro reloj marca, la vida va quedando atrás y sólo nos queda luchar porque cada cosa que hacemos forme parte de un esfuerzo mayor, para ser mejor personas, mejores hermanos, hijos, amigos…

Hoy es el momento de empezar el cambio, en este instante. Es el momento ideal de despertar y sentirnos realmente libres, libres para luchar por lo que queremos para nosotros y para los demás que están en relación con nosotros.

Mientras haya vida, hay esperanza. Pero para lograrlo debemos de estar concientes y poner voluntad en nuestra lucha diaria.

1 comentario:

PilloPolloPilla dijo...

Sin duda alguna, aunque si hay que pensar el futuro sobre todo hay que vivir el presente plenamente, este será nuestra senda que ya anduvimos...amo a Serrat y ese poema de Machado me conmueve hasta las lagrimas...

Lo nuestro es pasar, eso si haciendo camino Dopplercito...